MALORO SIN DINERO PERO CON OBRA

El Mensajero
Enero de 2018


 

-Las obras del pasado inmediato se fueron por el caño.

-Presupuestos para financiar baches

 

Pasaron aquellos tiempos en que había pero al mismo tiempo no había. Cuando había dinero de sobra, pero no había obra. Bueno, sí había pero al mismo tiempo no había, pues no servía.

Hoy los tiempos cambiaron. No hay, pero sí hay.

Pero antes de seguir, qué si hay para seguir, Jack, primero exigiría que por partes.

Los seis pasados años de administración panista, estatal y municipal, en el caso concreto de Hermosillo, se caracterizaron por la bonanza financiera. El antecesor de Memo Padrés dejó una administración sana, con las deudas y compromisos normales sexenales.

Nada que asustara mucho menos que impidiera iniciar a tambor la histórica administración de Padrés, la primera emanada del Partido Acción Nacional.

Si había. Dinero sí había. Lo prueban los ranchos, caballerizas, mansiones y tantas cosas de las que se apropiaron tanto el Gobernador como sus funcionarios.

Todo eso había. Lo que no había ni hubo fue obra de alto impacto y beneficio social colectivo.

Había dinero, pero no hubo obra.

HERMOSILLO, TODO POR EL CAÑO

La capital, Hermosillo no se salvó.

Aquí también había.

Eran tiempos de que el país aún registraba excedentes de petróleo, mismos que iban a parar a los municipios. En seis años, Hermosillo registró excedentes presupuestales por un monto aproximado de 9 mil millones de pesos, razón de mil 500 millones por año.

Pero a pesar de eso, no hubo.

Obra no hubo.

Bueno si hubo, pero sin haber.

Jack lo explica.

En el último año, de la segunda administración municipal panista, se aplicó un monto superior a los 80 millones de pesos para la rehabilitación de no recuerdo que tantos kilómetros cuadrados de pavimento, pero eran muchos, como muchos eran los recursos extraordinarios.

 

 

Y si eran muchos, esto evidenciaba que la anterior administración no se había ocupado mucho de este ramo, el de las calles.

Y que por la falta de mantenimiento y al cúmulo de fugas de agua en la red, las calles de Hermosillo competían con la vieja Venecia

De allí que las obras de rehabilitación de calles, en el último año de la pasada administración lucían de peluche. Impresionaban, la verdad que sí.

No obstante, quien las diseñó no tomó en cuenta los pronósticos del extinto y siempre bien recordado Martín Barrón, quien ya había adelantado que se esperaban fuertes lluvias.

Se fueron por la libre y sucedió que a las obras de recarpeteo y bacheo hechas un mes antes se las llevó el agua y fueron a terminar al caño.

La mayor parte de los 80 millones a  cuentas bancarias de hombres públicos que hoy son particulares.

Es decir las obras se convirtieron en baches.

Producto de materiales baratos, de muy mala calidad.

Los recursos se usaron para financiar baches

HOY, SI HAY CAÑO, PERO LE LLEVA AGUA A LA PTAR

La actual administración recibe una ciudad cuya dimensión podría haberse equiparado a Irak y Venecia.

Destrozada. Llena de baches, de fugas de agua potable y socavones.

Y sin los mil 500 millones de pesos adicionales producto de excedentes del petróleo

Pero le dio la oportunidad a su Presidente Manuel Ignacio Acosta de mostrar temple, capacidad e imaginación.

Y contó para ello con el apoyo de la Gobernadora Claudia Pavlovich

Le entran duro a la talacha. Primero desarrollando un programa que diera cuenta de la magnitud del problema. Lo tuvieron casi de inmediato, porque afloraba a todas luces vista.Involucraron a los constructores, a quienes se hacía y hace firmar un compromiso para responder por la calidad de la obra. La que no sirve se vuelve a hacer de inmediato.

De allí que este martes en Pueblitos, en los bulevares Pueblo Nuevo y Pueblo Bonito, en la supervisión de los trabajos de recarpeteo de ese punto, se brinda el siguiente parte de los dos años de la administración del Maloro Acosta.

Un millón 350 mil metros cuadrados de recarpeteo y 600 mil metros cuadrados de bacheo. Las cifras son frías y simples a veces porque muy pocos saben si es mucho o poco, pero Salvador Borrego en su Periódismo Trascendente señala que “La Noticia no es el hecho, sino la Trascendencia del Hecho”

Aquí hay hechos y son trascendentes.

 

 

 

A pesar de las fuertes lluvias que se han presentado….

Ninguna obra de recarpeteo se ha ido por el caño

Esa es la diferencia del pasado y el presente

 

En el pasado hubo dinero y no hubo obra

En el presente no hay dinero, pero sí hay obra.

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