Un taller sobre buen gobierno

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Gilberto Armenta 

 

La medida resolutiva al transporte público de Sonora ya está tomada, y en esa no hay marcha atrás. La gobernadora Claudia Pavlovich sabe que ese tema es sensible, pero también sabe que Sictuhsa y sus lideres le han fallado a los usuarios, y eso, sin duda, no se tolerara. Por eso, el dedo sigue en el renglón, como ella misma lo ha dicho. Las concesiones siguen bajo supervisión jurídica, la intención de revocarlas está vigente, y las medidas de apremio en contra de quienes hayan ejercido la corrupción con el volante de los urbanos en las manos, se están cocinado a fuego rápido. Aquí, lejos de intentar abrir agenda con Morena, José Luis Gerardo Moreno y los suyos deberían estar buscando como limpiar el desorden que provocaron, deberían buscar la mejor asesoría legal posible, y deberían, sobre todo, estarse despidiendo de su etapa como “camioneros”. Su tiempo se acabó.

 

Y también se acabó para la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT), que dio el puntillazo a los sonorenses al subir las cuotas de peaje en una carretera que, dicha sea la verdad, no vale ni lo que actualmente cobran. Decir sin temor alguno que se está en contra de la medida (la del aumento), es el entrelineado para entender que, sin importar la administración federal que gobierne, en Sonora Claudia Pavlovich defenderá el bolsillo de las familias sonorenses. Y esto no es nuevo, ya antes había urgido a la SCT a terminar la “4 carriles”, a señalizarla de manera que disminuyeran los accidentes, y a cumplir con sus promesas de entrega. Sin duda, viene un asunto espinoso para Jorge Taddei. A partir del 1 de diciembre no habrá delegado de la SCT a quien reclamarle el incumplimiento de lo anterior, porque se entregue o no la carretera antes que EPN se vaya, vigente quedará el tema del mantenimiento, y el de conclusión total de obra. Tener la voz cantante para hacerlo desde ahora, es importante, y la gobernadora sonorense la tiene y la mantendrá en adelante.

 

Y esa misma voz la tuvieron en el Congreso de Sonora, al aprobar los nombramientos de Elvia Zataráin Andablo y Javier Hernández Enríquez como nuevos magistrados del Poder Judicial del Estado. El hecho se da en medio de la congruencia y disciplina, porque los dos nuevos magistrados son quienes más merecían el cargo, no por amiguismos ni recomendaciones, no por compadrazgos o retribución de favores, sino porque fueron los dos mejores perfiles, los de mejor trayectoria judicial, y por haber entregado su vida a la función pública, en el área de la procuración de justicia. Hacer las cosas de gobierno de esta manera deja, a los que gustan de ser los eternos opositores, con un con un palmo de narices, sin margen de maniobra para protestar, y justo al filo del desfiladero esperando que alguien les diga si deben descalificar la acción y mostrar el rostro de la ingobernabilidad, y reconocerlo y unirse a la gobernanza.

 

Y hablando de gobernanza, sepa usted que los diputados federales Wendy Briceño, Heriberto Aguilar y Javier Lamarque, acompañados de las diputadas locales electas Miroslava Lujan, Yumiko Palomares y Rosa María Mancha, ofrecieron una conferencia de prensa para extender su proyecto de agenda legislativa. Buena por su contenido en términos generalas, nada del otro mundo. Nada que no se hubiera escuchado antes en otras voces legislativas. A rescatar solo algunos de los planteamientos, por el nivel de controversia que representaran en los próximos tres años: Wendy Briceño dijo, sin anunciar que podría haber espacios a la opinión de la sociedad sonorense, que temas sensibles relacionados con la mujer, como al aborto, tendrán su irrestricto apoyo. Hablaron también de la eliminación de las casetas de peaje en las carreteras federales 15 y 2, pero no recordaron (o no sabían) que AMLO dijo en al menos dos ocasiones en Sonora, que esta eliminación no estaba en su agenda, y que no formaba parte de su proyecto de gobierno. Fue tan certera la aseveración, que el propio Alfonso Durazo Montaño dejó de lado ese discurso, que lo había tomado como propio antes de que iniciara la campaña electoral pasada. Heriberto Aguilar, dijo por su parte, que le entraran de lleno al tema de la contaminación del Rio Sonora, producto de la irresponsabilidad de Grupo México, pero no mencionó haberse reunido con los alcaldes electos de esa zona de desastre. ¿Será porque la mayoría son del PRI?

 

Por último, las tres diputadas electas mencionadas arriba dijeron fulminantemente, que ellas no habían sido tentadas con el “billetazo” al que hizo referencia el coordinador de la bancada morenista en San Lázaro. Quedó claro que, en Sonora, como dijo erróneamente Mario Delgado Carrillo, no se intentó corromper a los diputados entrantes de Morena. ¿Será capaz de ofrecer disculpas? Usted ¿Qué cree? ¡Y luego dicen que en Morena no se miente!

 

Y ahora si, por último. La reunión entre la gobernadora sonorense y la presidente municipal electa de Hermosillo muestra que al menos en Sonora, se gobernara de manera inteligente, y no con la ideología partidista de por medio. Quedó claro que las elecciones ya pasaron, y que ahora es tiempo de gobernar alternadamente, en estricto respeto a la autonomía de los dos entes de gobierno, si, pero en beneficio directo para los de Hermosillo. Este ánimo conciliador debería, en un plano perfecto, traspasarse a la bancada de coalición próxima a tomar protesta como tal. Las fobias y los deseos de venganza política no conducirán a nada nuevo a los que llegan. En caridad de Dios, esperemos sigan los diputados electos el mismo ejemplo que se protagonizó en Palacio de Gobierno entre gobernadora y alcaldesa electa.

 

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16


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