El voto corrupto del diputado

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Gilberto Mensajero Armenta

 

Un hombre de estado es el que pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas. Noel Clarasó

 

Gildardo Real Ramírez, diputado y coordinador de la bancada del PAN en el Congreso de Sonora, ha dicho que, dentro del proceso para designar al Fiscal General de Justicia, su voto estará condicionado a quien se comprometa a destituir al Fiscal Anticorrupción del estado de Sonora, Odracir Espinoza; y al Fiscal de Delitos Electorales, Pedro Pablo Chirinos.

 

Odracir Espinoza tiene en su haber investigaciones ejecutadas y sentenciadas contra funcionarios de distintos partidos, expedientes abiertos y en proceso contra otros tantos, y procedimientos jurídicos atendiendo diversas denuncias. Pero Gildardo Real dice que este fiscal ejerce una persecución política en contra de sus amigos panistas como él.

 

Pedro Pablo Chirinos atendió, durante el proceso electoral pasado, distintas denuncias por supuestos actos de violencia electoral en contra de varios partidos políticos. Pero el mismo diputado en mención lo acusa de omisión y mala praxis judicial en casos que competen a sus amigos panistas. Huelga decir que, el fiscal de delitos electorales los representó a ellos, los panistas, durante el ultimo trienio del padrecismo, que los defendió y asesoró jurídicamente a ellos, los panistas, en diversas impugnaciones y demandas electorales, y que fueron ellos, los panistas, los que lo trajeron de Veracruz para sustituir a Antonio Gutiérrez en su posición como representante panista ante el Instituto Estatal Electoral. Y en tema que se analizara aparte, resulta que Antonio Gutiérrez es ahora asesor jurídico de la bancada de Morena en el Congreso local.

 

Se podría ahondar mucho más en el perfil de los dos fiscales mencionados, la forma en la que llegaron a esos puestos, la ascendencia política o partidista, y lo que cada uno ha aportado a las fiscalías que encabezan, pero es mejor ahondar en el tema que realmente debe ocupar y preocupar a todos: el diputado panista Real Ramírez está intentado violentar el proceso de convocatoria y designación de fiscal en el que participa como miembro del Congreso local.

 

La explicación de las leyes que estaría o podría estar violando se le dejan al cuerpo de asesores jurídicos de Acción Nacional, o del mismo congreso, e incluso de la fiscalía, pero si es importante y necesario subrayar los siguientes puntos:

1.       La responsabilidad del Congreso en Sonora es únicamente nombrar al fiscal general de la terna que ya tienen en su poder.

2.       La facultad para nombrar o remover las dos fiscalías en mención, la de anticorrupción y la de delitos electorales, es única y exclusiva del fiscal en turno, y no de los diputados.

3.       Violenta toda estado de derecho que un diputado condicione el sentido de su voto (eso se llama corrupción), al cumplimiento de exigencias a las que no tiene derecho legal, ni facultad para determinar.

4.       No puede, ni uno solo de los 33 diputados locales de Sonora, exigir que el fiscal que vayan a nombrar sea independiente en sus decisiones, si de entrada ya intentan condicionarlo a sus demandas, intereses o peticiones personales.

5.       La convocatoria que el Congreso Local de Sonora atiende, es la de fiscal general, no la de vicefiscales, ni la de fiscales especiales.

 

El tema podría parecer simple, pero no lo es, o sin mayor preocupación, pero si la tiene.

 

Los diputados locales tienen la facultad para modificar o crear leyes de acuerdo con lo que Sonora necesite en términos jurídicos. Si el marco para hacerlo será la defensa de los partidos que representan, estarán entonces en contra del mandato ciudadano que los instauro como tales para representarlos a ellos, y no a esos entes políticos a los que rinden cuotas partidistas.

 

Gildardo Real Ramírez no solo comete la pifia de violentar la convocatoria, la de pasar por encima de la ley orgánica del congreso y la de la fiscalía, la de desmeritar las facultades del fiscal general en turno, y la de hacer suponer que como diputado es absoluto en sus argumentaciones o decisiones, sino que las hace públicas, y las presume en redes sociales y en entrevistas en distintos medios de comunicación.

 

Los tres aspirantes que buscan la fiscalía notaron esa intención cuando Eduardo Urbina, compañero de bancada del mencionado diputado, y miembro de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales (que es la que llevó a cabo las entrevistas) cuestiono si en caso de ser elegidos destituirían a Odracir Espinoza y Pedro pablo Chirinos. Cualquiera de los tres que resulte electo hará lo correcto, porque claramente hicieron ver al también panista que esa decisión no les competía a ellos como diputados, ni al Congreso local como poder ejecutivo, sino exclusivamente a ellos, una vez que tomasen protesta como fiscal general.
Y el sentido de su respuesta fue muy claro: no hay nada que amerite la destitución de ninguno de los dos, o en todo caso, analizaran los resultados de cada uno antes de tomar cualquier decisión.

 

Es importante de aquí en adelante estar al pendiente de las intenciones de los 33 diputados locales en Sonora. No son omnipresentes, ni omniscientes, ni omnipotentes. Pero se deberá hacer lo mismo con los asesores de estos que, lamentablemente, se sienten absolutos y ellos si, sin haber ganado la elección el pasado 01 de julio.

 

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16


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