Fanta: una bebida creada durante la Segunda Guerra Mundial

La marca fue tan popular que se convirtió en uno de los patrocinadores oficiales de los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, ampliamente visto como un evento de propaganda para Hitler


El Mensajero

Viernes 27 de septiembre de 2019


La historia real detrás de la creación del refresco Fanta nos sitúa durante la Segunda Guerra Mundial.  Entre las varias compañías estadounidenses que jugaron a dos bandas durante la guerra destaca Coca-Cola, que aun siendo la bebida estadounidense por antonomasia no renunció a su privilegiada posición en Alemania cuando se desataron las hostilidades entre los dos países.

 

El universal refresco vendía unos cinco millones de botellas al año en el país teutón, donde existían hasta 43 fábricas, y gozaba de una popularidad extraordinaria, hasta el punto de que muchos alemanes pensaban que se trataba de una bebida local.

 

Entre 1933 y 1939, el número de cajas de Coca-Cola vendidas en la Alemania nazi aumentó de aproximadamente 100 mil a 4.5 millones por año, y se construyeron 50 fábricas para satisfacer la demanda, según Zeit.

 

La marca fue tan popular que se convirtió en uno de los patrocinadores oficiales de los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, ampliamente visto como un evento de propaganda para Hitler.

 

Pero después de que estalló la guerra en 1939, se hizo cada vez más difícil transportar los jarabes necesarios para reproducir la fórmula 7X de la Coca-Cola syrup a las fábricas alemanas, debido a varios embargos durante el III Reich. Debido a esto, la producción de Coca-Cola cesó en Alemania durante la guerra.

 

Sin embargo, Max Keith, el jefe de la compañía en Alemania, no quería renunciar por completo. Así que al no poder seguir importando los ingredientes para elaborar el refresco, tras la entrada en la guerra de Estados Unidos, inventó en 1941 la Fanta en exclusiva para la Alemania del III Reich.

 

Así, a base de excedentes e ingredientes de baja calidad, nació la bebida que debía ocupar el hueco de la otra, la Fanta, abreviatura de la palabra Fantasie (“fantasía” en alemán). El nombre fue idea de Joe Knipp, un vendedor veterano.

La nueva bebida triunfó

En un principio nadie pensaba que pudiera emular el éxito de su predecesora pero, al ser comercializada con el aval de Coca-Cola GmbH, el lanzamiento superó todas las expectativas, con tres millones de botellas vendidas en 1943, su primer año de vida. 

 

La Fanta que hoy conocemos se condimentó con cítricos en la década de 1950. Una planta de embotellado en Nápoles, Italia, comenzó a producir y vender la naranjada 1955, utilizando cítricos de origen local.

 

Finalmente, la bebida demostró ser muy popular entre el público alemán, aunque solo se introdujo en el resto del mundo varios años después de la guerra, alcanzó popularidad mundial en la década de 1970.

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