Indígenas panameños buscan récord guinness para reivindicar su amenazada cultura

Las mujeres indígenas también piden protagonismo y apoyo público para realizar artesanías y otros trabajos que les permitan tener independencia económica de sus parejas


El Mensajero

Miércoles 16 de octubre de 2019

 

Indígenas panameños de la la comunidad de Ipetí Emberá, unos 100 kilómetros al este de Ciudad de Panamá buscar reivindicar la defensa del medioambiente, su cultura y tradiciones a través de un récord Guinness. 

 

Ipetí Emberá, Panamá | AFP.- Horacia Samaná, una indígena panameña de la etnia emberá, pinta lentamente una hoja en su envejecido cuerpo, mientras su hermana gemela Gloria trocea varios plátanos para hacer patacones en un fogón improvisado con leña, en una rudimentaria vivienda de madera y paja.

 

El olor a cocido y el humo inundan la casa. Plátanos, cacerolas, artesanías, un loro y un mono tití forman parte del paisaje de esta vivienda, donde sus ocho inquilinos, dos de ellos niños, duermen en el piso de madera.

 

El poblado, de varios cientos de habitantes, será protagonista este miércoles al buscar el récord Guinness con el patacón más grande del mundo:

 

100 kilos de este plato que consiste en un trozo aplanado de plátano verde frito y que es común en la cocina de varios países latinoamericanos y del Caribe.


Pero más allá de la anécdota, los indígenas buscan con este acto reivindicar la defensa del medioambiente, su cultura y tradiciones, que ven amenazadas por la deforestación, la contaminación y la violencia.

 

«Nosotros protegemos el río, el agua y los bosques, pero las personas no indígenas no entienden esto y están deforestando y contaminando nuestra única fuente de supervivencia», dice a la AFP Sara Omi, presidenta del Congreso General Emberá de Alto Bayano.

 

«Por defender la vida, los derechos, la tranquilidad y la paz de respirar oxígeno es que los líderes y lideresas tenemos persecución, criminalización que se está dando, no sólo en el caso de Panamá sino en América Latina», añade.

 

«La vida es muy dura» 

En Ipetí Emberá las tierras son propiedad colectiva y sus habitantes viven sobre todo de la agricultura de subsistencia. Su dieta se basa principalmente en plátano, yuca, ñame, arroz y maíz.

 

Solo recientemente tienen agua potable y luz, pese a que cerca hay una hidroeléctrica para cuya construcción inundaron sus tierras.

 

Los indígenas panameños se sienten marginados y desplazados, y piden que el gobierno tenga en cuenta su modo de vida para realizar proyectos en sus comunidades.


Con el récord del patacón «esperamos tener más visibilidad a nivel nacional porque estamos siendo completamente olvidados», sostiene Pacheco.

 

De los 3.4 millones de panameños, un 12.3% son indígenas, según el censo de 2010. Un 19% de la población del país es pobre, pero ese porcentaje se dispara en las comarcas indígenas a entre 93% y 70%.

 

Las mujeres buscan independencia

Según un informe de Naciones Unidas, la pobreza se ha reducido «de manera considerable» en las ciudades panameñas, pero no así en zonas indígenas.

 

Las mujeres indígenas también piden protagonismo y apoyo público para realizar artesanías y otros trabajos que les permitan tener independencia económica de sus parejas.

 

«Cuando nosotras no tenemos un trabajo o una generación de ingresos fija estamos dependiendo de que un hombre de la calle venga a traer el dinero», dice Omayra Casamá.

 

Pero, «si llegó borracho, ¿Qué vamos a encontrar? Vamos a encontrar violencia física, psicólogica y doméstica porque vamos a estar dependiendo siempre del varón», añade.

 

Fuente: Muy Interesante

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