Cuba: el caso de un activista revela qué ha cambiado en la isla

El Mensajero

Miércoles 04 de diciembre de 2019

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El arresto del disidente cubano José Daniel Ferrer ilustra hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno de Miguel Díaz-Canel para controlar a los críticos y opositores.

El activista José Daniel Ferrer García escribió a mano un llamado desesperado.

“En huelga de hambre y sed”, escribió Ferrer, uno de los disidentes más conocidos de Cuba, en un pedazo de papel que logró enviar clandestinamente fuera de la cárcel. “Me han hecho de todo”.

Ferrer, de 49 años, ha estado en prisión desde el primero de octubre. En opinión de algunos activistas defensores de los derechos humanos, el cargo de agresión física con lesiones del que se le acusa es fabricado. En su nota, el prisionero describió cómo, después de arrastrarlo y esposarlo de pies y manos, lo dejaron en ropa interior durante dos semanas, a merced de los mosquitos y el frío matutino.

“Mi vida corre gran peligro”, advirtió.

El encarcelamiento de Ferrer ha reavivado las críticas contra Cuba y deja claro hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel con tal de controlar a los disidentes. Diecinueve meses después de haber asumido la presidencia y alimentar las esperanzas del pueblo de que iniciaría reformas —no solo al interior de Cuba, sino en su política exterior— el gobierno que encabeza Díaz-Canel tiene un tremendo parecido con la dinastía Castro que lo precedió, en opinión de sus críticos.

“No hay que pensar que el poder cambió de manos”, explicó Javier Larrondo, de la institución española de acción jurídica y defensa Prisoners Defenders, que ha seguido de cerca el caso de Ferrer. “El poder sigue en las mismas manos”.

En señal de la seriedad con que el gobierno cubano ha reaccionado a las expresiones internacionales de condena, en particular tras la caída de la presidencia de Evo Morales en Bolivia, el gobierno cubano publicó durante el fin de semana un video de diez minutos de duración en el que se ve a Ferrer golpearse la cabeza contra una mesa mientras estaba en custodia, sugiriendo que él mismo se provocó las lesiones. El gobierno afirma que las autoridades estadounidenses han orquestado una “campaña de mentiras” en torno al caso.

Incluso la conocida bloguera Yoani Sánchez opinó que el video podría tener un costo político para Ferrer y su movimiento. Pero su familia y seguidores advierten que se pueden ver indicios de que el video presentado por el gobierno ha sido manipulado y argumentan que el hombre sin camisa que se golpea en el rostro no es Ferrer.

El Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que su diplomático de mayor rango se reunió con Ferrer y otros disidentes como parte de su estrategia en defensa de los derechos humanos.

  

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