Las caras de la ley Olimpia “Ley Contra la Violencia Digital” (Parte 3 de 5)

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Gilberto Mensajero Armenta

El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan

Arturo Graf

En un ánimo por proteger a las personas de la violencia digital a la intimidad sexual, se dieron una serie de regulaciones al código penal para poder tipificar como delito esa acción, y castigar severamente a los responsables, otorgándoles mayores garantías jurídicas a las víctimas. Eso ya es una ley aprobada, y la técnica jurídica/legislativa indica que el siguiente paso es armonizarla.

Significa hacer compatibles esas reformas para una correcta e integral aplicación en lo estatal. Cualquier abogado que usted consulte puede ampliarle el concepto con mayor asertividad que un servidor en estas líneas.
Esa armonización permite que en cada estado la ley en cuestión pueda ser modificada, a efecto de otorgarles mayores garantías a los ciudadanos.

Eso es justo lo que en Sonora se busca: conseguir que la ley Olimpia se convierta en algo mas fuerte, y que castigue todo tipo de violencia digital contra la intimidad de las personas.

Pero como en toda buena intención, hay a quienes eso no les parece, y pretenden que lo que se armonice sea la ley que solo va en contra de la violencia digital sexual, argumentando que se tiene que respetar la esencia y el origen de la ley Olimpia.

Quienes defienden esa postura se comportan ahora como si tuviesen un registro de marca o un derecho de autor, y expresan sus opiniones y entablan su debate en ese sentido, y pretenden que, en ese tema, se hagan las cosas como ellos y ellas dicen.

¿Por qué sucede eso? Muy sencillo: no pueden permitir que el avance en leyes que vayan en contra de la violencia a las mujeres se relacione a la gobernadora sonorense Claudia Pavlovich Arellano, que en los últimos 5 años ha impulsado importantes iniciativas en ese sentido. Los ejemplos son varios, y podemos mencionar que ella fue quien promovió se evitara la violencia política de género contra ellas; también consiguió que Sonora fuera precursor de la ley electoral 50/50, también conocida como la ley de equidad de género; en lo jurídico promovió hasta conseguirlo que toda investigación ante la muerte de una mujer parta como un feminicidio hasta su resolución final. Dentro de su política de gobierno viene impulsando el de Cuarto Rosa que beneficia a las mujeres de familias vulnerables; también el de Vivienda Digna a favor de mujeres jefas de familia; y no se pueden olvidar los programas de apoyo a mujeres emprendedoras. Cuando desde lo federal se impulsó la ley para conseguir que en toda estructura de gobierno estén consideras ellas en mitad y mitad, apoyó con todo esa moción, y desde el Ejecutivo que representa dio todos los pasos necesarios para que eso sea una realidad a partir del 2021. Programas integrales de apoyo a mujeres victimas de violencia intrafamiliar han sido también parte obligada de su agenda, y podríamos continuar citando ejemplos cuantificados en hechos de gobierno.

Por eso sorprende que, desde su curul de protagonismo e interés meramente personal, haya quien se atreva a calificar a este gobierno como represor e insensible a los temas de la mujer. Pero sorprende y molesta más, que a este tren de descalificación sin sentido se sumen mujeres sonorenses, diputadas locales y federales, dispuestas a ponderar la lucha de mujeres afines a ellas en política e ideología partidista, y a descalificar a otras solo por pertenecer a partidos opuestos al que ellas representan.

Ninguna mujer es propietaria de la ley Olimpia, y se debe subrayar que ese título es meramente mediático y utilizado solo para una rápida referencia, por lo que no es necesario que en la aprobación de la ley que busca evitar la violencia digital en contra de las personas, se tenga que seguir usando el término “ley Olimpia”, y mucho menos seguir exigiendo que el trabajo de los diputados locales sea el de procurar respetar el origen de esa ley. Eso no tiene sustento jurídico.

En Sonora se busca proteger a hombres y mujeres, de todas las edades, de cualquier tipo de violencia a su intimidad que se ejerza sin su consentimiento en las redes sociales, o en paginas o sitios posteados en el internet.

Si quienes promueven la ley Olimpia no están de acuerdo, que mejor se guarden esa caratula bajo el brazo, porque en Sonora debe prosperar la Ley Contra la Violencia Digital.

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

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