¿Quién traicionó a Morena?

Mensajes

Gilberto Mensajero Armenta

Con ciertas personas vale más ser traicionado a tiempo que desconfiar siempre

Arthur Schopenhauer

En la sesión ordinaria del Congreso de Sonora, la aprobación de las reformas constitucionales que le regresan al orden legislativo su andamiaje jurídico y administrativo, se concretó sin problema.

No sorprendió, 22 votos de Morena y sus coaligados eran seguros, pero finalmente la votación se aprobó con 29 a favor, y 4 del PAN en contra.

¿Por qué el PRI votó a favor? ¿Por qué la sesión se retrasó una hora? ¿Qué sucedió en esa hora de retraso? ¿Hubo un momento en el que los 22 votos seguros llegaron a diluirse? ¿Quiénes y que fue lo que operaron de último momento?

Mire, lo explicaré:

Morena sumaba 14 votos, el PVE 2, el Panal dos más, el PES con 1 y 3 del PT. Hay que agregar a eso 2 de MC que ya habían anunciado votarían a favor. Eso sumaba 24 votos listos.

Pero ¿y si el alguien retiraba o condicionaba su voto? Morena podría perder la suficiencia para aprobar la iniciativa a la que se le estaba apostando todo. Ocupaba urgentemente al PRI, que junto al PRD le podría ofrecer los votos emergentes necesarios para superar cualquier contingencia de último momento.

Pues esto fue justamente lo que sucedió. Alguien dejó ver la posibilidad de salirse de la firma con Morena, y tirarle por la borda el plan maestro de empezar a gobernar con armadura completa.

Eso no lo podía permitir nadie en el equipo morenista.

Jesús Salvador Valencia Guzmán fue el asignado para evitar que eso pasara.

Y ahora, lea con atención esta semi crónica:

La sesión estaba programada para iniciar a las 10 de la mañana, pero fue evidente que la previa estaba atorada, y que la sesión iniciaría después de la diez. La única causa era que el “planchado” acuerdo con 22 votos garantizados, se había diluido un cuarto para las diez.

Justo a esa hora, Jesús Salvador Valencia Guzmán, asesor personal del gobernador electo, llegó apresuradamente al Congreso, ingresando por la escalinata principal, y conducido por un equipo de colaboradores que ya lo esperaban en la puerta. Lo llevaron directo a presidencia, y ya no se le miró en la siguiente hora.
Mientras tanto, ya los diputados -excepto los del PRI- ocupaban sus curules sin saber el motivo del retraso.

Los miembros de la mesa directiva no estaban en su lugar, pero si los coordinadores de las bancadas, excepto Ernesto de Lucas, del PRI.
Los minutos transcurrieron, y tiempo después ingreso al pleno Jacobo Mendoza Ruiz, presidente, acompañado del resto de la mesa directiva, excepto de la priista Karina Zarate.

¿Qué era lo que pasaba? ¿Por qué estaban todos los legisladores en el pleno, menos los tricolores? ¿Por qué la sesión estaba detenida por esta ausencia?

La respuesta era obvia: estaban todos en espera de instrucciones.

Justo en ese momento empezó a circular en redes sociales, a través de cuentas troles y no tanto, que Jesús Valencia estaba reunido con Ernesto de Lucas, y que “el pato”, coordinador priista, consultaba con sus pares temas legislativos.

Poco después de las once, las tres diputadas del PRI ingresaron al pleno por la puerta anexa conocida como la “salita VIP”.

Natalia Rivera y Ely Sallard caminaron a su curules, y Karina Zarate a su lugar en la mesa directiva, para que inmediatamente después, Jacobo Mendoza repicara la campana dando inicio a la sesión, y cuando Diana Karina Barrera nombraba a Ernesto de Lucas en el pase de lista, este salió del mismo lugar, para integrarse a su bancada.

En el desarrollo de la sesión, de forma indistinta, los diputados del PRI abandonaron el pleno para reunirse por separado, en la salita VIP. Lo que hablaron en esas oportunidades, solo ellos y Dios lo saben.

En la lectura del posicionamiento de la iniciativa mencionada en el primer párrafo, Ernestina Castro, coordinadora de Morena, omitió mencionar al PT como bancada coaligada con ellos en esa intención, y tuvo que ser Sebastián Orduño Fragoza, coordinador petista, quien le reconviniera esa omisión. Curioso, ¿no?

Luego vino lo que ya usted sabe, se sometió a votación, y los cuatro del PRI, más la del PRD, votaron a favor, a veces de forma imprecisa, pero a favor finalmente.

Sucedió lo que no se calculó. Morena ganó su primer gran round con 29 votos, pero estuvo a punto de perder sus 22 garantizados, una bancada dentro de esa coalición parlamentaria amenazó con salirse de control, y entre Jesús Valencia y Ernesto de Lucas, tejiendo fino, enfriaron esa intención. ¿Quién traicionó a Morena? Ya lo iremos viendo en adelante.

Finalmente, el PRI se convierte en bancada bisagra con Morena, quien le dio palo a presiones mal intencionadas.

 

Gracias por la lectura. Puede seguirme en TW @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16 busque también MensajeroRed

 

 

Notas relacionadas:

Opiniones sobre esta nota

Comenta esta nota

Ir arriba