Los representantes de las delegaciones federales en Sonora

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Gilberto Mensajero Armenta

 

Los hombres son como los números: sólo adquieren el valor de la posición que ocupan. Napoleón Bonaparte

 

Hasta el pasado 01 de julio, estas representaciones se llamarón delegaciones, y eran las cerezas del pastel que disfrutaban, cada seis años, aquellos que ganaban la elección federal. En el periodo de la transición, se podía identificar al hombre político más poderoso en Sonora sin problema, porque era justamente él quien integraba esa lista de delegaciones, y todas iniciaban operaciones un dia después de que el presidente nacional en turno tomaba protesta en el centro del país.

 

En la 4T no sucede asi. Para la mayoría resulta difícil numerar las que ya han sido ocupadas en Sonora, porque todos los dias se habla de nuevos nombramientos que no llegan a oficializarse, destituciones que resultan rumores, y listas distintas que se llegan a publicar en redes de vez en vez. Para entender la dimensión de esta confusión, ni el propio super delegado tiene la voz completa. Es más, esa figura, la de super delegado, ya no existe más.

 

No es intención de este espacio mencionar de nuevo las representaciones (entiéndase delegaciones)      que ya están ocupadas porque, como arriba se dicta, hoy son y mañana quien sabe. Lo que si se escribirá es porque la lista no termina por concluirse, y estamos hablando de una lista de 45 nombres.

 

La causa numero uno es la austeridad republicana. Y es que las instrucciones que se dictan desde la presidencia son la de reducir plazas, sueldos, prebendas y privilegios. Es más, algunas de estas oficinas o delegaciones en Sonora están prácticamente reducidas a simples ventanillas de atención ciudadana, tal es el caso de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Sobra decir que cuando se pregunta quien quiere hacerse cargo de esta ventanilla, todos en Morena y su coalición, voltean a otro lado.

 

Por las causas del párrafo anterior, mas de una docena han decidido declinar la propuesta para encabezar ciertas delegaciones, y prefieren “catafixiarla” por una acreditación como proveedor de esta que, a ojo de buen cubero - el de ellos - les redituara más que un sueldo federal. O bien, la están cambiando por una cartera de posiciones para acomodar a los suyos una vez que desde el centro del país se dé luz verde a las nuevas contrataciones.

 

Tan complicado parece ser la situación, que aquellos que ya tomaron protesta, como el del IMSS, la Profepa, la Profeco, la SCT, la PGR y otros, no han podido contratar a sus allegados porque las plazas de confianza que fueron desocupadas no tienen el aval federal para ser ocupadas de nuevo. Esto, dicen los que buscan esas posiciones, podría tomarse el resto del año y un semestre del 2020 en resolverse. Para entonces, los ánimos por la elección del 2021 ya estarán caldeados y algunos de esos desesperados por el cheque verde hoy, podrían estar más interesados en la campaña electoral mañana.

 

El segundo motivo por el que la lista en Sonora no se integra es el centralismo. El presidente de la Republica quiere control absoluto de todo el sistema político a su cargo, y dieron prioridad en el centro del país a la creación de la estructura que monitoreara todas las representaciones. Una estructura en cascada que, en realidad, servirá para burocratizar las acciones de los representantes. A la mayoría de ellos no les está gustando la idea de depender de funcionarios terceros a los que tendrán que rendir cuentas, cuando en el pasado los anteriores tenían absoluta libertad para operar las cajas grandes de dinero, pero también las chicas.

 

Y el tercer punto es que la tramitología para gestionar los recursos públicos que se entregaran a través de los programas sociales ya no depende de ellos. Eso los deja fuera de la parte más importante que representaba la delegación: el control de la voluntad del ciudadano.

 

En resumen, las representaciones federales en Sonora no se han repartido por falta de perfiles, ni por pugnas ni por competencia, sino que financieramente ya no son redituables para quienes las pretenden, o pretendían, y también por el centralismo del circulo rojo del presidente, que no está avalando ni autorizando los expedientes de nadie, y que no dejaran operar a manga ancha a quien las represente. ¡Suerte a los pretensos!

 

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16


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