Un vaso con agua, por favor

El Mensajero

Miércoles 03 de julio de 2019


Por: Larissa Armenta

 

Creo que todos hemos cargado con una gran desesperación en algún punto de nuestras vidas, con ese sentimiento tan agotador por tanto pensar que nos llegan a dar ganas de jalarnos el cabello para ver sí así, con la cabeza pelona, nos fluyen más rápido las ideas que nos ayuden a salir de X situación.

 

Una vez tenía mucha sed y moría por llegar a mi casa a tomar un vaso con agua bien helada, quería sentirme empachada y con la garganta fresca. Como era de esperarse, llené el vaso con agua hasta el tope y desesperada lo bebí muy rápido, sentía como el agua caía en mi garganta y también sentí un espesor en el estómago, casi me ahogo por haber bebido el agua tan rápido.

 

Sin embargo, la terrible sed no había desaparecido, aún tenía seca mi garganta pero como sentía tan pesado el estómago decidí que por el momento, no bebería más agua.

 

Había pasado un rato desde mi atracón con agua y la sed seguía perturbándome, no había logrado calmarla con nada, ni con té helado, ni con soda, ni con jugo, ni con toda la bebida habida y por haber que se me pusiera enfrente. 

 

Así que volví al agua, pero esta vez la tomé un poco más despacio y no tan helada como lo había hecho unas horas atrás. Ahora ese trago me resultaba diferente, más relajante, más fresco, más hidratante.

 

Ya no sentía pesado el estómago y la sensación de insoportable sed había desaparecido. 

 

A veces me siento muy desesperada, a tal punto de sentirme ahogada en un vaso de agua y por más que trato de buscarle solución a lo que siento, no hallo cómo salir de ahí. 

 

Creo que esa misma desesperación que nos hace beber agua con rapidez, a veces nos hace tomar malas desiciones, el no pensar bien las cosas, el no asimilar nuestro entorno con cautela y paz nos lleva a ahogarnos en un vasito de agua del que fácilmente podemos salir o del que pudimos haber evitado caer. 

 

Y ese estado de desesperación es el que nos impide poder llegar a la salida, a encontrar una forma mas tranquila con la que podamos atravesar nuestros problemas.

 

No te ahogas por caer en el agua, te ahogas por quedarte allí. (Edwin Louis Cole)

 

Dicen que todo problema tiene una debida solución, por mas difícil que parezca de resolver, solo que dicha solución se encuentra mucho más rápido si antes de comenzar a desesperarnos comenzamos por pensar bien las cosas. Por respirar, por el 1 2 3, por darnos la oportunidad de tomarnos todo con un poco de calma en lugar de quedarnos allí, ahogándonos.

 

¿Un pequeño consejo? no te ahogues y bebe despacio, porque al final todo es mas refrescante.

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