Debe transmutar la información sobre coronavirus

Columna Archivo Confidencial

Armando Vázquez

¿POR QUÉ La gente no hace caso a dos meses de la encerrona?

Aunque la respuesta usted puede imaginarla, un hecho valedero es que se han conjugado dos acciones: el hartazgo por un lado y la comunicación estabilizadora por el otro, que no ha transmutado  y convencido para que se queden en sus casas.

Vamos para el tercer mes, el más duro y difícil de toda la pandemia en el caso de México y por supuesto de Sonora, en el cual se dispararán los números de infectados y muertos, pero parece no importarle a quien prepondera ir a la compra de cerveza por sobre la vida pues a estas alturas un contagio puede conllevar a la muerte.

Pero no lo entienden.

Gobierno a través de sus mecanismos de comunicación insta una y otra vez a que el mejor sistema para combatir el coronavirus es, además de la sana distancia, limitando cualquier posible contagio de la manera que ya sabemos: #Quédatencasa.

Pero hay varios detalles que se deben analizar como en su momento lo escribimos.

Quienes de alguna manera hemos estudiado las situaciones de crisis, sabemos que la podemos dividir en tres fases: antes, durante y después. Y cada etapa merece tratamiento diferente.

En el caso de México nos quedamos en la segunda fase en materia de comunicación. Recuerde que vamos en la tercera. En cuanto a acciones tenemos la represión en todas sus vertientes  como un proceso para que no salga a la calle la gente, pero con huecos que la hacen flexibles, de allí que no sea efectiva al cien por ciento.

¿Qué se debe hacer?

En materia de acciones, pues seguir las disposiciones propias que manejan las autoridades especializadas, pero en cuanto a comunicación, pienso, que se tendrían que tomar otras medidas con tino quirúrgico.

1.- Las campañas negras. – Si tomamos en cuenta que ante la pandemia el fin justifica los medios, no veo una mesa de destrucción que realice una estrategia que obligue a la gente –sobre todo mediante el miedo--, a que permanezca en su casa. Soy un convencido de que pocos saben cómo realizar una campaña de este tipo.

 2.- Segmentación de la información.- Los mensajes deben dirigirse conforme a extractos poblacionales en base a destino geográficos (coligado hasta colonias) y tópicos de edades, género, profesión en base a canales adecuados de comunicación para hacerles llegar los mensajes de manera justa y adecuadas.

3.- Lo que no se ve no se siente.-  En aquellas ciudades –de Europa y Estados Unidos--, la gente entendió que podía morir cuando tuvo noticias de los fallecidos el cual es un tema que no han sabido manejar las autoridades mexicanas pues no permiten que sepamos o veamos a un fallecido por el coronavirus.

¿Alguien ha visto a un muerto por este virus o vaya, la entrega del cuerpo o cenizas a familiares o tan siquiera el destino final así sea la fosa común?

Se han filtrado unas pocas de fotos pero creemos que son muy lejanas y como son increíbles, pues menos importancia le damos.

Son más de 300 infectados en Sonora y 35 muertos. ¿Dónde están?

4. Cercanía del Covid-19.- La única manera de que la gente haga caso y se quede en casa será cuando puedan ver o tener conocimiento de que alguien cercano a su familia o vecinos, falleció o se encuentra enfermo por el virus. Solamente así empezará a preocuparse la mamá y se volverá inflexible en torno al rompimiento de reglas internas del hogar.

Se requiere un mes más.

Por ello deben revalorarse las estrategias comunicacionales y si bien es cierto que nos informan a diario cómo vamos en materia de infectados y fallecidos, sería bueno a su vez que se estableciera una medición en porcentaje sobre el aplanamiento de la curva. Algo que mentalmente nos centre y nos indique que nuestro comportamiento está ayudando a salir o no de la pandemia.

Es que ya no es nada más el trabajo del personal de salud el que debe estar en el foco de atención, sino principalmente el de la población en general.

Debe haber algún tipo de medición que indique qué colonia de Hermosillo es la que cumple con mayor efectividad contra la pandemia y cuál no.

Ello nos permitirá, en materia de pertenencia, podernos calificar y tomar parámetros que nos indiquen  si nuestras acciones del día a día son las adecuadas.

5.- No existe lo que no se puede medir.- Sería ideal que se utilice un semáforo para conocer en cuales colonias hay coronavirus. Ello nos permitiría actuar como sociedad civil pues un hecho claro es que la encerrona nos tiene hartos y no sentimos que contribuimos con algo para paliar la pandemia.

Recuerde lector que de alguna manera usted y yo contamos con parientes o amigos en alguna de esas colonias afectadas y llamarles de viva voz –más que escritos o imágenes de watsap--, y platicar del caso nos colocará en la misma frecuencia y preocupación.

Incluso, hasta los negocios se verían favorecidos, sobre todo aquellos que cumplen con las medidas sanitarias pertinentes lo cual debería ser público mediante un sistema de medición que role en redes, con los efectos correspondientes en positivo o negativo.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @Archivoconfiden

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