Los retos del PRI

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Gilberto Mensajero Armenta

Cuando pierdas no digas nada. Y cuando ganes di aún menos. Sé humilde en tus victorias y elegante en tus derrotas. Que hablen los demás

IGNACIO NOVO BUENO 

Muchos insisten en asegurar que el PRI en Sonora no se está comportando como una oposición responsable o verdadera. Que no está aprovechando las pifias de Morena como gobierno para sacar ventaja electoral de eso, y que la dirigencia estatal y las de los comités municipales no están haciendo bien su trabajo.

En varios municipios reportan que las oficinas del PRI se encuentran cerradas, y que la militancia no encuentra la forma de ponerse en contacto con sus líderes, pero, a decir verdad, esa historia también se repite con el PAN, con MC, con el PT y hasta con Morena.

Durante los últimos dos años, el PRI en Sonora se mantuvo pegado a la pared, porque la línea institucional del gobierno estatal se imponía. Nunca dio muestras la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano de intentar siquiera jugar en contra del gobierno federal, la mandataria sabia de la importancia de llevar buena relación con la federación, porque de eso dependía el progreso, la gobernabilidad y el bienestar del estado.

Y en este punto surgieron voces que reclamaban que el gobierno estatal protagonizara enfrentamientos, enconos, reclamos y llamadas a cuentas a los diputados y alcaldes de Morena que, decían, habían olvidado a Sonora. Eso no sucedió, y hoy podemos decir que esa politica pública de la gobernadora sonorense dio resultados. Ya depende de usted que me lee, si los reconoce o no, aunque le aseguró, este será tema de futuras columnas.

Pero, retomemos el tema del PRI ¿Cuáles son sus retos?

Debe enfocarse básicamente en estos:

Tiene suficiencia de perfiles para enfrentar las elecciones. Lo interesante aquí será ver como conforma esa lista de 101 candidaturas, que seguramente lo hará balanceando perfiles conocidos con personajes frescos que no lo sean tanto. Ya si le alcanza al PRI para ganar lo más que sea posible en el 2021 es otra cosa, y de eso también hablaremos después.

Por otro lado, debe definir la campaña que habrá de encabezar, si abierta y de frente al electorado, o con eventos controlados en su asistencia, según los reclame la pandemia, que sin duda también en lo electoral habrá de imponer una nueva realidad.

Por último: el discurso y la plataforma electoral.

Se sigue entendiendo que hay un hartazgo ciudadano en contra de los partidos, particularmente en contra de ellos, los del PRI, y eso lo han aceptado ya altos perfiles de este partido tricolor, y en ese sentido, la retórica en sus discursos y a lo que nos tienen acostumbrados a todos, ya no podrá ser la misma. Esos discursos cargados de tecnicismos, llenos de proyectos futuros y aderezados de promesas de campaña ya no serán aceptados. Esas campañas coloridas, con parafernalia politica hasta el hartazgo ya no será suficiente. Camisetas, gorras, banderines, “pepsilindros”, llaveros, despensas, útiles escolares, mandiles, viseras deportivas, chalecos, calcomanías, kit de construcción y pintura, y demás utilería de convencimiento a cambio del voto, resulta ya francamente inútil.

Esos son los tres retos básicos del PRI, y redundo. Una lista de candidatos balanceada, una campaña electoral bien estructurada y acorde a los tiempos actuales, y un discurso político convincente.

 ¿Cómo entonces, pues, habrá de ejecutarlos?

Y buscando esa respuesta, es como podemos entender porque el PRI se observa para muchos parco, desorganizado, gris, sin ánimo o entusiasmo, todo lo contrario, a como lo veíamos siempre en pasados procesos electorales, donde las victorias ya estaban a esta fecha de hoy, cantadas anticipadamente por los priistas.

A ver, entendamos algo. Para empezar, todos los que no simpatizan con el PRI juran y perjuran que Morena lo ganara todo en el 2021, y bajo esa visión ¿Por qué el partido de la colonia Casa Blanca en Hermosillo, debe desgastarse tratando de convencer de lo contrario? Aquí es donde aplica una estrategia electoral de perfil bajo, discreto, sólido, y esa es justa la respuesta que buscamos dos párrafos arriba. El PRI ejecutara sus retos electorales trabajando cuidadosamente, sin aventurarse. Total, de todo lo perdido en el 2018, lo encontrado será siempre ganancia.

¿Tiene el PRI la posibilidad de conservar la gubernatura? ¡Si, porque la democracia asi lo dicta! Pero ¿es la gubernatura lo único que le debe importar al PRI? ¡No, claro que no! ¡Hay 72 alcaldías y 21 diputaciones locales además de las siete federales en juego!

Pero juguemos con las encuestas, y consideremos que Morena, como en el 2018, gana la gubernatura y todo lo demás, porque es aquí donde salta el reto más importante del PRI: dejar que Morena en Sonora demuestre que sabe gobernar un estado como lo presume será, y concentrar el esfuerzo para después del 2024.

Que no se le olvide a nadie que el PRI ha perdido todo antes, con Vicente Fox, Felipe Calderón y López Obrador en lo federal, y con Guillermo Padrés en lo estatal, y como partido, sigue en la jugada.

Quizá ese sea un reto priista que nadie está viendo. Por un lado, demostrar que son un partido que se crece en la derrota, y por el otro prepararse, de nueva cuenta, como un partido estatal de oposición, y dejar que quienes ganen demuestren de nueva cuenta ¡que se deben ir porque no saben gobernar!

El 2021 no es la última elección para el PRI, por delante vienen todas las demás.

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

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