Generación Invierno 2021, la guardia estatal arranca

La crónica

Gilberto Mensajero Armenta

Mientras el gobernador - dentro de la Sala de Prensa del Gobierno del Estado -,  atendía preguntas y repartía respuestas en su conferencia de prensa, a 8 kilómetros de distancia, en el Instituto Superior de Seguridad Pública, cadetes y oficiales daban instrucciones a diestra y siniestra, reforzaban las medidas de seguridad, y corrían de aquí para allá, porque justo con ellos estaría Alfonso Durazo Montaño, luego de despachar a los medios de comunicación.
La formación de los elementos que lo recibirían, bajo el techo de una explanada en el instituto, era ordenada, hombres y mujeres separados solo por la estatura, con la mano derecha tomando la muñeca de la izquierda, apoyadas las dos en la espalda baja trasera. Casaca blanca almidonada bien planchada, zapatos negros relucientes, gorra azul marino sobre sus cejas, y cubrebocas negros agarrados a sus orejas. Firmes, aunque en descanso a veces, o de flanco izquierdo, o dos pasos atrás, quizá porque el oficial al mando quería relajarlos, y les quitaba el entumecimiento ejercitándolos con discreción.
En un grupo más pequeño y desordenado, agazapados detrás de un vehículo y a un costado de este comando de elementos, algunos periodistas discutíamos sobre las pensiones, las jubilaciones y otras banalidades.

- ¿Ahí nos iremos a sentar? – preguntó uno, señalando con el mentón.

- ¡Olvídalo, las sillas están muy ordenadas, y, además, con una botellita de agua al calce, esos lugares no son para la prensa! – respondió otro.

Y las carcajadas no se hicieron esperar. Pero dicho y hecho, una pequeña comitiva encabezada por Luis Alberto Campa Lastra y Francisco Javier Zavala Segura, coordinador operativo y preventivo de la seguridad en Sonora, ya habían escogido sus sillas desde la distancia, mientras caminaban parsimoniosos, repartiendo tales miradas sobre sus hombros, que yo llegué a pensar que pasarían revista militar a los elementos, que, por cierto, seguían inamovibles, con la mirada inserta en una sola dirección. Pero no, tomaron asiento y con el índice le señalaron a los demás acompañantes donde se sentaría cada quien.

Mientras todo esto pasaba, ya el gobernador y la secretaria de seguridad montaban tremendos vehículos en dirección al evento, circulando sobre el bulevar Vildosola, para luego tomar el Clouthier rumbo a Guaymas, y justo antes de llegar al puente que lleva a la colonia Haciendas del Sur, doblar a la izquierda y llegar así al Isspe, donde el sonido local ya anunciaba, con toda la parafernalia auditiva, la llegada de uno y de otra.

Caminando cada uno al costado de cada quien, Alfonso Durazo, vistiendo de negro con el saco desabotonado, y la corbata guardada en algún bolsillo, fiel a su estilo, proyectaba confianza. María Dolores del Río, de contrastante blanco, impecable, como siempre, provocaba orden. Ellioth Romero, el director del instituto, guardando la institucional distancia, se puso de pie para ceder el uso de la voz a María Dolores del Río, su jefa, la secretaria:

-         Gobernador, está será la primera generación del gobierno que usted encabeza, y la hemos llamado Generación Invierno 2021.

-         Muchas son mujeres, con preparatoria, y la generación estará capacitada en temas de atención y seguimiento a la violencia familiar, y a la de género, defenderá los derechos humanos, y será fundamental para transformar a las instituciones de seguridad en el estado – sentenció con orgullo.

Sentado detrás, con los dedos de sus manos entrelazados, el gobernador miraba ya directo a la titular de la Secretaría de Seguridad Estatal, o ya a los miembros de esa próxima Generación Invierno 2021.

Pero, de pronto voltea a su costado derecho, porque dos caninos, uno pastor alemán y uno belga, ataviados con sus herrajes, bajaban corriendo al evento, detenidos apenas por los dos oficiales a cargo de ellos. Ni un solo ladrido profirieron, ni un solo desorden provocaron. Con porte y orejas bajas, tomaron su lugar, y estirando sus patas delanteras y traseras, colocaron su vientre sobre el fresco cemento de la explanada. Ya habían atraído la atención del gobernador, y Onix el pastor alemán, y Roko el belga, lo supieron de inmediato.

-         Bueno jóvenes, ver cómo han recuperado del abandono en el que se encontraba este lugar me alienta mucho, y ahora veo el potencial de esta generación, no solo serán la primera bajo mi gobierno, sino también la que rescató a estas instalaciones -, les dijo el gobernador a los elementos.

-         Ustedes arrancan esta iniciativa nuestra de ampliar el estado de fuerza de la policía estatal, y el sentido del deber, el entrenamiento, la formación y la honestidad de todos ustedes, me hacen firmar el compromiso de no regatear recursos para que cada una y cada uno de ustedes, este en las mejores condiciones para que trabajen con dedicación -, agregó.

Y mientras el mandatario estatal comprometía reforzar la carrera policial, diciéndoles nariz a nariz, pasándoles por enfrente, que entre ellas y ellos estaban los próximos comandantes de la corporación. Los elementos frente a él, tensos por la impuesta posición de descanso, intentaron verse de reojo, controlando la intención, pero fallando en evitar el enrojecimiento del rostro. Y es que estaban escuchando música para sus oídos, no solo se preparaban para la carrera policial de sus sueños, sino que también les ofrecía, el gobernador mismo, que serían tomados en cuenta para ser más allá que elementos de tropa.

-         Me voy a parar en el sol, para ser solidarios con ustedes -, le dijo a un grupo de estos jóvenes que les había tocado la parte más expuesta de la fila.

-         Les digo claro, sean honestos, dignos en su carrera, sean parte del esfuerzo, tengan sentido del deber, y yo me encargaré de que lleguen lo mas lejos posible en esta carrera policial que hoy arrancan -, sentenció el gobernador.

Así concluyó esa primera y toral parte del evento, con el nutrido aplauso de la comitiva que ocupó las sillas que ingenuamente, la prensa pensó podrían haber sido para ellos.

Apenas soltó el micrófono, apenas concluyó el gobernador esa primera revista a esta Generación Invierno 2021, cuando Onix y Roko, los dos caninos, se pusieron presurosos sobre sus cuatro patas, porque ya el gobernador caminaba hacía ellos.

-         ¿Se pueden tocar? – pregunto a los oficiales a cargo.

-         Si señor, son sociables los dos, muy entrenados – le dijo uno de ellos.

-         Están muy cachorros, se les nota en la mirada – les aclaró el mandatario.

-         Si, es correcto, menos de un año los dos, pero se quedarán con nosotros muchos más – le contra reviró el mismo oficial.

-         Encárguense de eso, por favor, cuídenlos muchos ¿les falta algo? – les preguntó.

-         No gobernador, todo bien, tenemos lo necesario – le aclaró el oficial para finalizar esa revista a los dos caninos.

Luego, alguien en el sonido anunció el recorrido por las instalaciones, y muchos de nosotros apresuramos el paso, porque la comitiva con el gobernador y la secretaria a la cabeza, ya recorrían varias aulas.

En una de estas, mientras se impartía la clase de Introducción a la Seguridad, Alfonso Durazo les dijo a los alumnos, puestos todos en pie, “estudien mucho, jóvenes, y llegaran muy lejos, se los dice alguien que tiene experiencia en eso”, mirándolos con indulgencia.

Afuera del aula, en tanto, todos, celular en mano, subíamos alguna imagen a las redes sociales, o tomábamos nota de lo que sucedía segundo a minuto. O calculábamos el momento para tener un acercamiento con el gobernador Durazo, o la secretaria Del Río, había tantas cosas que cuestionar sobre la seguridad, sobre los planes mismos con la generación que recién había sido iniciada, o sobre la Guardia Estatal. Pero el mandatario no soltó nunca el paso, y salía de un lugar, para sin demora meterse a otro. En uno de estos, leímos con curiosidad el nombre del aula, “Práctica de Tiro Virtual”, pero nos quedamos con las ganas de ingresar, “esta muy pequeño el lugar”, nos dijo el instructor, pero yo creo que no era conveniente que, celulares en mano, la prensa reveláramos en redes sociales una instalación tan sensible. Se entiende. Nos tuvimos que conformar con el sonido característico de los balazos virtuales que salían del interior.

Ya para entonces habían transcurrido un par de horas del evento, y desde el primer minuto, en el aire se olía un aroma exquisito a comida. Y fue cuando la comitiva se dirigió al último punto del recorrido, que entendimos porque nuestro olfato nos estaba jugando tal travesura: todo el evento inicial se había desarrollado a un costado del comedor, donde se preparan las viandas diarias para los reclutas y personal, ¡qué cosas!

Ah, pero adivinen quien seguía en formación, sin moverse un ápice de su posición inicial, ¡exacto! La Generación Invierno 2021, que recibió el regreso de la comitiva con un “somos los que habremos de cuidarte, somos el Isspe”.

Yo ya no quise desviarme más, y cuando vi que el gobernador ingresaba al comedor, de donde salía el aroma a “invitación abierta” para comer, mis papilas gustativas salivaron profusamente.

Luego, en el interior, varios vimos con gusto como el personal de cocina indicaba donde lavarse las manos, y donde formarse para recibir los sagrados alimentos.

Pero ni el menú expresamente colocado y que indicaba “Puerco en salsa de tomatillo con calabazas, frijoles, arroz, gelatina, tortillas de maíz y agua fresca”, alborotó al gobernador jajajaja. Malo gobernador, malo.

Incólume, la comitiva salió sin entender la palabra “provecho” con la que terminaba el cartel del menú, y salieron, eso sí, con sus manos ¡muy limpias!” pero con la panza vacía.

-         Ni modo-, le dije a la persona que caminaba a mi lado.

-         ¿No vamos a comer? -, me preguntó sorprendida.

-         Yo creo que no -, le dije.

-         -Válgame, al cabo ni hambre traigo -, me dijo divertida.

Y así, con hambre, pero sin sueño, este evento culminó con la certeza de que, dentro del Instituto Superior de Seguridad Pública, la primera generación que el gobierno de Alfonso Durazo dispondrá para la seguridad de Sonora, recibe el mejor de los entrenamientos,

Con la certeza también de que, a pesar de que serán solo 250 elementos los que ingresarán a la Policía Estatal de Seguridad Pública en junio del 2022, el proyecto para ingresar a los mil que hacen proverbial falta, sigue adelante.

El gobernador Alfonso Durazo y la secretaria María Dolores del Rio lo tienen muy claro, la seguridad de los sonorenses es una prioridad, y no será una cuestión de presupuesto los que los detenga en la intención de armar la Guardia Estatal de Seguridad Publica de Sonora. Con la Generación Invierno 2021, el proyecto está vivo.

 

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