El legado del gobernador que compromete a todos

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Gilberto Mensajero Armenta

La gente se acordará, pensara y hablara de nosotros por cómo les hicimos sentir y ese es el verdadero legado

Daniel V Chappell

El gobernador Alfonso Durazo Montaño tiene muy claro cuál es el legado con el que desea ser recordado como mandatario estatal. Curtido en el quehacer público por su paso en varios partidos, entiende muy bien como se ha forjado en México el entramado de la política nacional, ha visto de cerca el buen quehacer de muchos funcionarios, pero también conoció las entrañas de la corrupción que los llevaron a fracasar. También ha estado en la disyuntiva de tomar decisiones trascendentales, al separarse del círculo de poder al que pertenecía, cuando ya las condiciones no eran iguales a las que lo habían acercado a este.

Por eso, el gobernador sonorense puede hablar de su legado de forma distinta a la que hemos escuchado a anteriores gobernantes hablar del suyo, porque le queda claro que no se trata de hablar de obras faraónicas, ni de inversiones más allá de lo millonario, tampoco de relaciones públicas al por mayor, o de negociaciones superando las expectativas.

Para Durazo Montaño, el legado mejor encuadrado que puede dejar, es una política diferente a la que se ha vivido en las últimas tres décadas en Sonora.

Lo ha dicho siempre, remarcando cada vez que le es posible, que la corrupción, la insensibilidad, la falta de oportunidades, los privilegios de clase, el influyentismo por los apellidos, el conflicto de intereses y otras nimiedades políticas, fueron el sello de pasadas administraciones, ya destruido con la elección del pasado junio, y que, en la suya, Sonora ya no seguirá siendo para unos cuantos, sino que se entregara a los que históricamente han sido ignorados.

Y justamente ese es el legado que dice, busca heredar en el estado que administrara hasta el 2027: las bases de una política justa, con acciones a favor de los vulnerables y desprotegidos, pero también enfocada en varias directrices para los que producen y generan empleos, y para los que, a base de esfuerzo y preparación académica, habrán de formar parte del espectro político del futuro en Sonora. Por eso, el nacido en Bavispe no tiene empacho en darle oportunidad en su gabinete a propios y extraños de la izquierda, o del partido que lo llevó a la gubernatura, sino que confía más en su apuesta a mediano y largo plazo. Por eso también llamó a sus filas a mujeres antes olvidadas, y a jóvenes siempre desdeñados. Por eso su política administrativa es multiforme y altamente arquetípica.

Por eso también no sigue una visión de confrontación, reclamo, venganza o de telarañas mentales, sino que va con remecida ambivalencia, armando los escenarios en los que todo su gabinete deberá irse posicionando poco a poco.

Y a propósito de su gabinete, bueno es mencionar que de este dependerá, en una total medida, que este legado del que el gobernador Durazo Montaño habla se vaya estructurando, para que una vez consolidado, se pueda hablar del mismo, ya no como visión de futuro, sino como una política pública consumada. Para lograr esto, los hasta hoy 27 miembros de su gabinete legal y ampliado no tienen más margen de error en su quehacer como funcionarios estatales, no es válida la curva del aprendizaje más allá del 2022, no hay espacio para terceras oportunidades porque a la fecha, ya fueron otorgadas las segundas en varias ocasiones.
Pero este tema también involucra a los diputados locales y federales, así como a alcaldes, regidores y funcionarios municipales, todos emanados de Morena, que deberán y serán vigilados con el mismo bracero, y a quienes no se les deberán otorgar concesiones que representen dejos de corrupción, impunidad o mala praxis administrativa.

Y que me dice usted de la conducta social de todos los arriba mencionados, sean funcionarios estatales o municipales, que siguen, algunos de ellos, considerando que tienen derecho a una vida privada separada de la pública. En este tiempo de la inmediatez de las redes sociales ya no es así, porque si presumieron en estas su toma de protesta, y el documento que los avalaba como parte de la 4T sonorense, ahora deberán corresponder a eso con una conducta social intachable, discreta, sin excesos y sin jolgorios, como el propio gobernador Durazo asegura será su gobierno.

Por último, los medios de comunicación formamos una obligada simbiosis en esta intención de gobierno, porque más allá de vigilar como águilas a aquellos que traicionen la confianza del gobernador depositada en ellos, nos aseguraremos de exhibir, con todo el derecho que la libertad de expresión y la libre prensa otorgan, a quienes violenten el derecho que tenemos los sonorenses de consolidar una política diferente, en beneficio de todos nosotros, como la que el mandatario sonorense está prometiendo.

Ya hay  quienes no están haciendo bien las cosas, pero de eso hablaremos con más calma, tiempo y espacio, en adelante, que nos queda todo un 2022 para hacerlo.

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